Café Honey

¿Qué es el café Honey?

Los procesos de café «honey»  son casi  una obra de arte que se realizan de forma muy artesanal.

Recibe su nombre por el tipo de proceso y beneficio que ha tenido en chacra, el mismo utiliza basicamente  la selección del proceso lavado o húmedo y la fermentación del proceso natural o seco.

El resultado es un café bastante limpio, con más cuerpo que un lavado, y también con menos acidez. El gusto en taza se acerca al de un café natural.


¿Por qué se llama honey?

Muchos se pueden preguntar si es un café con miel dado su nombre, pero no es así. Este proceso obtiene su nombre por la sensación pegajosa parecida a la miel que tiene el grano antes de secarse, debido a que está recubierto por mucílago.  También por la dulzura que le da al café este proceso.

¿Cómo es el proceso?

Grano con mucilago despulpado

Grano de café recién despulpado, cubierto de una capa mucilaginosa. Foto: Educación SCA Ecuador.

Una vez realizada la cosecha de los frutos, con las procesadoras de pulpa se separan las cerezas maduras, más tiernas, de las cerezas inmaduras, más duras, haciéndolas pasar a través de una pantalla.

A continuación, los granos recubiertos de mucílago pegado al endocarpio se secan al sol sobre camas africanas extendidas en una capa de entre 2,5 y 5 cm de espesor y se rastrillan regularmente para que se sequen de forma homogénea. Este proceso puede durar de 7 a 12 días.

El mucílago es una estructura rica en azúcares y pectina que cubre el endospermo de la semilla y mide aproximadamente 0.4 milímetros de espesor.

Tipos de café Honey

Existen diferentes grados de café honey (honey process) en función del porcentaje de mucílago que quede en el endocarpio de los granos. Cuanto más mucílago se deja, más oscuro es el color de los endocarpios cuando se secan al sol.

Tipos de café honey - Café Premium de especialidad Artidoro Rodríguez

Principales tipos de café Honey de izquierda a derecha: Yellow Honey, Red Honey, Black Honey.

Resultado en taza

Preparar café Honey es un proceso de trabajo intenso y extremadamente largo que resulta en un grano complejo y sabroso, con un sabor realmente distinto.

Estos cafés generalmente contienen un gran dulzor y acidez balanceada con notas afrutadas, pero menos pronunciadas que un café natural.

Además, los granos procesados bajo este proceso son ecológicos, ya que no se desperdicia agua al eliminar el mucílago de los grano.